Otro concepto de cabezales de cama

Share the joy
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Get Amazing Stories

Get great contents delivered straight to your inbox everyday, just a click away, Sign Up Now.
Email
Nombre
Last Name

El dormitorio ha evolucionado a lo largo de la historia, desde no existir como espacio independiente, a ser el lugar de recepción y reunión en la Edad Media, hasta ser un espacio multifuncional donde dormimos, leemos, vemos la televisión, usamos un portátil o hacemos ejercicio en una bicicleta estática.

En el Renacimiento una nueva y próspera clase media cambia la redistribución de la casa, el salón pierde su importancia a favor de las estancias dedicadas al descanso, afloran los tapices, por su función aislante y su valor decorativo y las antiguas cortinas colgadas del techo cambian por testeros que hacen que la cama pase de ser un elemento arquitectónico a uno independiente que puede vestirse con suntuosos bordados.

Después el ebanista reemplaza al tapicero y convierte la cama en un mueble que se decora, y con la  Revolución Industrial se pasa de la cama artesanal de cuatro columnas a la cama baja hecha mecánicamente, se libera de los cortinajes y se dota de ropa de cama.

Más recientemente, la proliferación de bloques de pisos, la reducción del tamaño de las habitaciones, los cambios sociales propician un nuevo concepto de casa basado en la simplificación y la ligereza.

Puertas correderas, espacios multifuncionales diferenciados por colores, armarios empotrados… nuevas ideas a favor de la sencillez y la funcionalidad, y ¿la cama?, un somier y un colchón cubren las necesidades de confort, ya no se precisa de un mueble más sofisticado que nada aporta a la funcionalidad del dormitorio.

Como vestigios de una idea antigua de dormitorio han quedado los cabeceros que se apoyan en el suelo y no forman parte constitutiva de la cama, reminiscencia de las que hacía el ebanista.

El cabecero de cama es un elemento a redescubrir, nuevo en cuanto a que ahora es independiente y cumple una función decorativa similar a la de un cuadro, una escultura o una fotografía, con la característica, de que ha de servir para el apoyo de la espalda y poder limpiarse, funciones que hoy en día son perfectamente factibles.

otro-concepto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *